Etiqueta: Esther González

  • NC exige defender los derechos de los propietarios en la revisión de la unidad de explotación turística

    Esther González acusa al Gobierno canario de priorizar los intereses de las patronales turísticas frente a las familias con viviendas en zonas turísticas

    La parlamentaria de Nueva Canarias-Bloque Canarista, Esther González, ha exigido al Gobierno de Canarias que defienda los derechos de miles de propietarios afectados por el actual modelo de unidad de explotación turística.

    Durante su intervención en el pleno del Parlamento, la diputada de NC-BC acusó al Ejecutivo de Coalición Canaria y Partido Popular de priorizar los intereses de las patronales turísticas mientras muchas familias mantienen limitado el uso de sus viviendas situadas en zonas turísticas.

    González preguntó a la consejera de Turismo y Empleo, Jessica de León, si el Gobierno tiene previsto derogar el principio de unidad de explotación tal y como está concebido actualmente, en el marco del futuro anteproyecto de ley de ordenación turística.

    Críticas al modelo actual

    La diputada nacionalista calificó el actual sistema como un “invento” nacido en Canarias con la ley de 1995 y sostuvo que, desde entonces, ha limitado a miles de familias el uso libre de sus apartamentos y viviendas.

    Según González, muchos propietarios se ven condicionados a ceder sus inmuebles a explotadores turísticos o se enfrentan incluso a posibles sanciones si no lo hacen.

    No nos engañemos, si hay algo que funciona con eficacia milimétrica en Canarias es la velocidad con que Coalición Canaria y el Partido Popular reaccionan cuando las patronales turísticas levantan la ceja”, criticó la parlamentaria.

    Reclama una reforma profunda

    Esther González recordó que, según expuso en el Parlamento, la Comisión Europea advirtió en 2005 de que el principio de unidad de explotación vulneraba la normativa europea y exigía su eliminación en un plazo de dos meses.

    La diputada señaló que han pasado 21 años desde aquellas advertencias sin que los sucesivos gobiernos hayan abordado una reforma profunda del modelo.

    Para NC-BC, los propietarios de apartamentos llevan más de tres décadas sufriendo las consecuencias de una normativa que, a juicio de González, favorece a grandes intereses turísticos frente a familias propietarias.

    La parlamentaria reclamó al Gobierno canario que no siga gobernando para quienes consideran que las zonas turísticas son “un coto privado de negocio” y pidió claridad sobre el futuro de la unidad de explotación en la nueva normativa turística.

  • NC-BC denuncia una “interpretación tergiversada” del Gobierno canario sobre los fondos europeos

    NC-BC denuncia una “interpretación tergiversada” del Gobierno canario sobre los fondos europeos

    Esther González advierte de que las devoluciones podrían alcanzar los 500 millones frente a los 150 millones reconocidos oficialmente

    Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) ha criticado la gestión y la información ofrecida por el Gobierno de Canarias sobre la ejecución de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR).

    La formación advierte de que las cifras oficiales “ocultan” devoluciones que podrían llegar a los 500 millones de euros

    La portavoz económica del grupo en el Parlamento de Canarias, Esther González, denunció una “interpretación tergiversada” por parte del Ejecutivo presidido por Fernando Clavijo, tras analizar la respuesta oficial remitida a su grupo.

    Según los datos trasladados por el Gobierno, Canarias ha recibido 1.727 millones de euros, de los que se han declarado ejecutados 944,38 millones, con devoluciones ya realizadas por valor de 54,7 millones de euros. Además, se prevé ejecutar otros 578 millones en 2026 y reintegrar 149,9 millones de euros antes del 31 de agosto.

    Sin embargo, González cuestionó estas cifras, afirmando que “está todo tergiversado y la única verdad es que Canarias recibió 1.727 millones de euros y que ya se han devuelto 54,7 millones de euros hasta 2025”.

    La diputada asegura que el Gobierno mezcla los conceptos de ejecución y justificación, distorsionando la realidad

    En este sentido, explicó que los fondos ejecutados no implican necesariamente que estén correctamente justificados, que es el requisito exigido por la Unión Europea.

    Asimismo, advirtió de que muchas de las subvenciones aún no han sido justificadas o corresponden a proyectos sin finalizar, lo que podría derivar en nuevas devoluciones.

    González también puso en duda las previsiones del Ejecutivo para 2026, calificando de “irreal” la ejecución prevista de más de 578 millones de euros en un plazo reducido.

    “Ya han reconocido más de 200 millones de euros reintegrados, pero la realidad es que podrían ser en torno a 500 millones de euros que se tendrán que devolver”, concluyó la diputada.

  • «Canarias no aguanta más: necesitamos cambiar de rumbo», por Esther González

    «Canarias no aguanta más: necesitamos cambiar de rumbo», por Esther González

    En Canarias llevamos años hablando de lo mismo, pero sin atrevernos a dar el paso que la realidad nos exige: cambiar el modelo económico, y eso significa poner límites claros al turismo.

    Puede sonar duro. El turismo ha sido y sigue siendo la columna vertebral de nuestra economía. Pero si miramos con honestidad lo que está ocurriendo, veremos que no podemos seguir creciendo sin control. Ese camino ya no es sostenible, ni para el territorio ni para quienes vivimos aquí.

    Hoy el debate no es si el turismo es bueno o malo. El turismo ha traído progreso, empleo e ingresos. Pero también ha provocado una presión insoportable sobre nuestras carreteras, hospitales, viviendas, recursos naturales y servicios públicos. Lo que está en juego no es una disputa ideológica, sino la calidad de vida de la gente, la conservación de nuestro medio ambiente y el futuro de las próximas generaciones.

    En los últimos 25 años, Canarias ha sumado medio millón de habitantes. ¿De dónde viene ese crecimiento poblacional? En buena parte del desarrollismo basado en turismo y construcción.

    Más turistas implican más mano de obra externa, más demanda de vivienda, más consumo de agua y energía, más coches, más residuos. El círculo es evidente: si no se controla el crecimiento turístico, tampoco se puede controlar el crecimiento poblacional.

    Las consecuencias ya las vemos a diario. Jóvenes que no pueden acceder a una vivienda digna, colapso en los servicios de urgencias, saturación en carreteras y aeropuertos, espacios naturales degradados y barrios donde la vivienda vacacional ha expulsado a los vecinos. Todo ello mientras se sigue defendiendo un modelo de crecimiento “cuanto más, mejor”, y es aquí donde entra el debate fiscal.

    Mientras millones de turistas disfrutan de playas limpias, carreteras asfaltadas, seguridad o atención médica de urgencia, la factura de todo esto la pagamos en gran medida los canarios.

    Las políticas liberales de bajar impuestos y rechazar una tasa turística sólo nos condenan a tener menos recursos para educación, vivienda, movilidad o sanidad.

    En cambio, otras comunidades como Baleares o Catalunya, y muchos destinos internacionales líderes, ya aplican con éxito una tasa turística. ¿Por qué Canarias no?

    Desde Nueva Canarias defendemos una fiscalidad justa. Eso significa introducir una tasa turística moderada y bien diseñada, cuyos ingresos se destinen directamente a lo que más falta nos hace: proteger el medio ambiente, reforzar los servicios públicos en los municipios turísticos, rehabilitar espacios degradados y garantizar que quienes nos visitan contribuyen, al menos en parte, al coste real de su estancia. No se trata de cargar sobre el turista, sino de equilibrar lo que hoy es claramente injusto.

    Pero la tasa, siendo importante, no es suficiente.

    Lo fundamental es limitar y modular el crecimiento turístico según la capacidad de carga de isla, de sus infraestructuras y servicios públicos. No es lo mismo Fuerteventura o Lanzarote, ya muy saturadas, que La Palma, La Gomera o El Hierro, donde el turismo aún puede crecer de forma moderada, de calidad y respetuosa con el medio.

    Esto no es nuevo. En los años 2000 Canarias aplicó una moratoria turística que frenó las camas hoteleras y desclasificó suelo. Esa decisión permitió respirar y replantear el futuro. Lamentablemente, los gobiernos posteriores dejaron caer esas directrices y volvimos a la senda del crecimiento sin control. Hoy, dos décadas después, estamos en el mismo punto, con la diferencia de que la situación es aún más grave. El modelo actual ha tocado techo.

    La pregunta es sencilla:

    ¿Queremos seguir atrapados en un modelo caduco, donde los beneficios son privados y los costes públicos?

    ¿O damos el paso hacia un modelo más justo y sostenible?

    No se trata de cerrar la puerta al turismo, sino de cuidar lo que tenemos y garantizar que ese motor económico no se convierta en nuestra mayor amenaza.

    El futuro de Canarias pasa por equilibrar el turismo con la diversificación económica, la protección del territorio, el refuerzo de los servicios públicos y una política de vivienda que frene la especulación. Pasa también por apostar de verdad por el transporte público, la formación y el desarrollo de sectores innovadores.

    No podemos esperar otros 25 años para darnos cuenta de que hemos crecido demasiado y mal. El momento es ahora.

    O actuamos con valentía y visión de futuro, o el modelo turístico acabará devorando la tierra que lo sostiene.

    Canarias merece un turismo de calidad, no de cantidad. Merece un modelo económico que piense primero en su gente y en su territorio. Porque lo que está en juego no es solo la economía, es nuestra forma de vida.

    Canarias no puede seguir esperando a que este Gobierno actúe. La presión ciudadana es la única garantía de que algo cambie. No basta con quejarnos en casa o en redes sociales: tenemos que exigir en voz alta un modelo diferente, justo y sostenible.

    Si callamos, otros decidirán por nosotros.

    Si alzamos la voz, aún estamos a tiempo de salvar lo que nos hace únicos.

    Ha llegado la hora de decirlo alto y claro: Canarias no se vende. Canarias se defiende.

    Esther González González, diputada de Nueva Canarias-Bloque Canarista en el Parlamento de Canarias.