El creador conejero alerta en Radio Faycán sobre la presión turística, reivindica la protección del paisaje y presenta una exposición que invita a “habitar” el silencio de la isla
El artista lanzaroteño Ildefonso Aguilar ha lanzado una advertencia clara sobre el futuro de la isla durante una entrevista junto a Paco Robayna en Radio Faycán Lanzarote, donde ha afirmado que “la isla está perfectamente saturada o demasiado saturada” y que “no hace falta más promoción” turística.
En su intervención, Aguilar defendió que Lanzarote ha alcanzado un punto límite en su modelo de crecimiento, señalando que “hay que reducir el número de visitantes o evitar seguir desarrollando más la isla turísticamente”, insistiendo en que “no caben ya” más turistas en el territorio.
El artista contextualizó esta situación recordando que el turismo fue en su origen una solución necesaria para la economía insular, pero advirtió que su evolución ha derivado en una presión creciente sobre el entorno. En este sentido, describió una realidad actual marcada por la saturación: “la isla está llenísima de coches” y los centros turísticos están “casi colapsados” por el volumen de visitantes.
Estas declaraciones se producen en el marco de la presentación de su nueva exposición y que será posible visitar en la Casa de la Cultura hasta el mes de agosto, La profundidad del silencio, una propuesta que combina pintura, fotografía y material audiovisual, y que, según explicó, busca que el espectador no solo contemple la obra, sino que llegue a “habitarla” y sentirse inmerso en el paisaje que representa.
Aguilar subrayó que toda su trayectoria artística ha estado marcada por una misma línea conceptual: la interpretación del paisaje volcánico de Lanzarote desde el silencio, la soledad y la profundidad. En sus palabras, su obra refleja “la presencia del silencio, del viento, de la fuerza telúrica y de la naturaleza volcánica de la isla”, elementos que han definido su lenguaje creativo durante décadas.
Uno de los rasgos más característicos de su trabajo es el uso de grandes espacios vacíos dentro de sus composiciones, que, lejos de ser ausencia, actúan como herramienta expresiva. El propio artista explicó que estos espacios le permiten “hablar de la soledad, del silencio y resaltar otros elementos del paisaje”, intensificando así la carga emocional de sus obras.
Asimismo, destacó el uso de materiales propios de la isla, como arenas volcánicas, picón o sedimentos naturales, con los que lleva trabajando más de cuatro décadas. Este contacto directo con la materia, según relató, fue clave para encontrar su identidad artística tras un proceso de búsqueda que le llevó desde la pintura tradicional hasta la experimentación con fotografía y materiales volcánicos.
Durante la entrevista, también reivindicó el valor cultural y patrimonial de su obra, profundamente vinculada a Lanzarote, señalando que su trayectoria ha sido un proceso continuo de interpretación del territorio y de compromiso con su preservación.
En esta línea, Aguilar defendió que su exposición tiene un carácter claramente reivindicativo, asegurando que es “una forma de defender la isla, de protegerla”, en un momento en el que considera necesario recuperar la conexión con la belleza natural y frenar la presión sobre el entorno.