Que desde un gabinete institucional, como es el Gabinete de Prensa
del Cabildo de Lanzarote, se aplaudan en notas de prensa oficiales las
triquiñuelas del tránsfuga de libro Juan Manuel Sosa para retrasar el
pronunciamiento de los tribunales sobre su expulsión, no puede
considerarse sino una auténtica vergüenza y anomalía democrática
que atenta directamente contra la dignidad de la institución de la que
tanto presume Dolores Corujo, pero que tanto desprestigia con sus
acciones.


Estamos hablando de algo muy serio: hay un señor perpetrando todo
tipo de artimañas para eludir a la justicia, mientras toda una
presidenta pone a su disposición (además de servicios jurídicos
externos contratados para defenderle, como ya acreditaré) nada
menos que al departamento de comunicación de la institución, para
que todo el mundo sepa lo contento que está el PSOE porque el
consejero tránsfuga que les sostiene en la Presidencia sigue logrando
eludir la acción de la justicia. ¡Tremendo!
No es la primera vez que esta presidenta hace un uso partidista de
esta herramienta institucional dejando patente además que está
encantada de que desde esa institución que preside, el Cabildo de
Lanzarote y La Graciosa que pagamos todos los lanzaroteños, se esté
haciendo proselitismo del transfuguismo que sostiene al gobierno y
aplaudiendo las argucias jurídicas de Juan Manuel Sosa para evitar
que los tribunales ratifiquen su expulsión del Grupo Nacionalista (CC-
PNC).


Para quienes no han seguido el culebrón (me hago cargo de que esto
aburre), la última argucia a la que hago referencia consistió en una
denuncia en el juzgado de lo penal —ya archivada— que puso Sosa
contra todos los consejeros de CC, pero que paralizaba el
pronunciamiento en el Juzgado de lo Contencioso sobre el fondo de la
cuestión, sólo porque el archivo de dicha denuncia aún no es firme y
esto es lo que aplaude el gabinete del Cabildo en dos notas de prensa
consecutivas.


Lo grave, grotesto y paradójico de todo este transfuguismo indecente,
es que el pleno del Cabildo con la mayoría del gobierno que se
sustenta en el propio tránsfuga, haya impuesto a CC que un miembro
del gobierno siga siéndolo del Grupo Nacionalista, que está en la
oposición.

Que me expliquen cómo pueden sostener que no estamos ante un
caso de transfuguismo de manual, y lo peor es que sigue cobrando su
sueldo íntegro del Gobierno de Canarias, sin tener derecho a ello
desde que no es portavoz del Grupo Nacionalista.


Quiero aclarar que lo único que ha dicho el Tribunal Superior de
Justicia de Canarias (TSJC) es que el Juzgado de lo Contencioso
Administrativo, donde se dilucida la expulsión de Sosa, no puede
resolver sobre dicha expulsión hasta que el archivo de su denuncia
por la vía penal no sea definitivo, y no lo es simplemente porque este
“señor” recurrió dicho archivo, precisamente para evitar el
pronunciamiento de los tribunales. Una pescadilla jurídica que se
muerde la cola para que esto se resuelva cuando ya Corujo haya
culminado su mandato en minoría sustentada en un tránsfuga.
En definitiva, un enredo jurídico diseñado con el apoyo de la
presidenta del Cabildo, y aplaudido desde su gabinete de
comunicación y por todo el aparato propagandístico y mediático del
PSOE, sin que aquí pase nada.


Resulta indigno que una institución democrática presuma de que
funcione la estratagema de un tránsfuga —que en realidad es la de
todo el gobierno incluido PODEMOS— para que los tribunales no
puedan pronunciarse sobre su transfuguismo porque se saben un
gobierno ilegítimo en minoría, que para desgracia de la ciudadanía de
Lanzarote y La Graciosa ha paralizado a la institución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *