Solicitan al Cabildo Insular de Lanzarote y al Ayuntamiento de Teguise un análisis pormenorizado sobre la capacidad de carga de la isla y la sostenibilidad de los servicios públicos.

Desde el Comité Local de Nueva Canarias Teguise lamentan la nota informativa expuesta por Canal Gestión Lanzarote en referencia a la avería de la tubería que suministra agua a la isla de La Graciosa.

Para los canaristas, solicitar a la población de la octava isla un “consumo más controlado y sostenible” mientras se obvia el número de llegadas y pernoctaciones turísticas a la isla es un “sinsentido”, además de ser “injusto” dado que la tensión en los servicios públicos viene provocada en mayor medida por un consumo exponencial de los recursos.

“La Graciosa cuenta con unos 700 residentes y 1.000 visitantes al día. No es lógico que se focalice el problema en el consumo de los vecinos y vecinas, y hagamos la vista gorda al flujo turístico”, sostiene Yone Caraballo, portavoz del Comité Local de NC en Teguise.

Para NC, si bien los servicios públicos en La Graciosa están obsoletos y requieren de una transformación radical que se adapte a las nuevas necesidades y hábitos de la población, no es menos cierto que aún mejorándolos se seguirá con el problema de fondo, el uso masivo y, en muchas ocasiones, descontrolado de los recursos.

Así, la organización política canarista no comprende cómo ni el Ayuntamiento de Teguise ni el Cabildo Insular de Lanzarote han abordado este asunto con suma urgencia, planificando a medio y largo plazo el futuro de la octava isla sin demagogia y con rigor. “No se trata de limitar la actividad económica, sino de hacerla sostenible en el tiempo y complementaria al bienestar de los residentes”, mantiene Caraballo, que ve cómo en otras islas y zonas turísticas del mundo de similar tamaño y tejido productivo han diseñado estrategias de sostenibilidad turística sin provocar daños a la economía local.

Por otro lado, NC plantea que La Graciosa avance en un plan de sostenibilidad y transformación ecológica que la encamine a la soberanía energética. “Creemos en un modelo de Ecoisla para La Graciosa que sea 100% independiente de la energía y servicios producidos en Lanzarote”, comentan desde NC, que apuntan a que esto sólo puede venir de la mano de un proceso de participación ciudadana donde se pongan de acuerdo todos los actores implicados, vecinos, trabajadores, empresarios y administraciones públicas.

“La política y la gestión pública requieren de rigurosidad, transparencia y valentía. Hay que planificar nuestro entorno de manera sostenible prevaleciendo el bienestar de los y las que viven en la isla”, sentencia Caraballo, que reclama, por otro lado, un verdadero plan de emergencia hídrica tanto para Lanzarote como La Graciosa.

“Estamos volviendo al siglo XIX y XX donde las cubas de agua abastecían a la población. La diferencia está en que somos cientos de miles de personas más y millones de turistas, no llueve y no hemos planificado un futuro sin energías fósiles y dependencia del exterior”, termina diciendo Yone Caraballo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *